Intercambiador tierra-aire y chimenea solar
En la cara interna de la fachada de vidrio orientada al oeste, el calor generado se disipará debido al tiro natural producido por la diferencia de densidad entre el aire caliente de la zona y el aire frío que entra por el intercambiador.
Así se crea un efecto de chimenea solar. La radiación calentará el aire ocluido y lo hará ascender hasta una salida propuesta en cubierta. La corriente de aire generada arrastrará el aire fresco de otras zonas del edificio a través de huecos habilitados en los patinillos de instalaciones.
Este sistema supone una importante reducción de la carga térmica de esta zona del edificio, un ahorro en climatización del 15-20% y una permanente renovación del aire. + info. |